Golden visa de Portugal en 2026: qué opciones siguen abiertas y cómo elegir
· 9 min · Equipo Lignum

Portugal mantiene abierta su golden visa, aunque desde 2023 ya no acepta inmuebles y desde mayo de 2026 exige más años para la nacionalidad. Qué opciones de inversión siguen vigentes, cuánto cuestan, cuánto tarda el trámite, a quién puedes incluir y qué conviene revisar antes de elegir un camino.
Desde que España eliminó su golden visa en abril de 2025, Portugal quedó como uno de los pocos países de Europa occidental que todavía otorgan residencia a cambio de una inversión. El programa se llama oficialmente Autorização de Residência para Atividade de Investimento (ARI) y sigue abierto, pero ha cambiado mucho en los últimos tres años: ya no acepta la compra de inmuebles, los tiempos de trámite se alargaron y la ruta hacia la nacionalidad portuguesa ahora es más larga.
En este artículo explicamos qué te da hoy la golden visa portuguesa, cuáles son los caminos de inversión que siguen vigentes, cuánto cuesta y cuánto tarda, y qué conviene evaluar antes de elegir uno.
Qué te da la golden visa portuguesa
La ARI es un permiso de residencia en Portugal para el inversionista y su familia. Sus características principales son:
- Residencia legal en Portugal, con derecho a vivir, estudiar y trabajar en el país.
- Viajes dentro del espacio Schengen sin visa adicional, por estancias de hasta 90 días en cualquier periodo de 180 días en los demás países del área.
- Una estancia mínima muy baja: 7 días en el primer año y 14 días en cada periodo de dos años posterior. Esto la vuelve atractiva para quien quiere una residencia europea de respaldo sin mudarse de inmediato.
- Residencia permanente a los cinco años, si mantienes la inversión y cumples los demás requisitos, entre ellos un nivel básico (A2) de portugués.
- La posibilidad de pedir la nacionalidad portuguesa más adelante, con los plazos que explicamos más abajo.
El primer permiso dura dos años y se renueva cada dos años hasta llegar al quinto. Desde febrero de 2026, la agencia migratoria portuguesa (AIMA) permite hacer las renovaciones y pagar las tasas en línea.
Qué cambió desde 2023
Quien leyó sobre la golden visa portuguesa hace unos años probablemente recuerde la compra de un departamento en Lisboa o el Algarve como la ruta más común. Eso ya no es posible. Los cambios más importantes fueron:
- Octubre de 2023: la Ley 56/2023, conocida como "Mais Habitação", eliminó las inversiones inmobiliarias y la transferencia de capital como vías para obtener la ARI. Las solicitudes presentadas antes siguen sus reglas de transición.
- 2024: el Servicio de Extranjeros y Fronteras (SEF) fue sustituido por la AIMA, y la transición dejó un rezago de decenas de miles de expedientes pendientes.
- Mayo de 2026: entró en vigor la Lei Orgânica 1/2026, que alargó el plazo de residencia para pedir la nacionalidad portuguesa.
El programa sigue abierto y, a la fecha, no hay una propuesta de ley conocida para cerrarlo. Las reformas cambiaron el tipo de inversión que se acepta y alargaron el horizonte de tiempo que conviene planear.
Los caminos que siguen abiertos
1. Fondos de inversión (500,000 euros)
Es la ruta que hoy elige la mayoría de los inversionistas. Consiste en suscribir participaciones por al menos 500,000 euros en uno o varios fondos de inversión regulados por la CMVM, el regulador del mercado de valores portugués. Para que el fondo califique, la regulación exige que:
- Invierta al menos 60% de su capital en empresas con sede en Portugal.
- Tenga un plazo de vencimiento de al menos cinco años al momento de la inversión, para que coincida con el periodo en el que debes mantenerla.
- No invierta en bienes inmuebles, ni directa ni indirectamente, desde la reforma de 2023.
Dentro de esas reglas hay fondos con perfiles muy distintos: capital privado, capital de riesgo, deuda privada, empresas de energía, tecnología, agricultura o turismo. La diferencia entre uno y otro está en el riesgo, la liquidez y la estructura de comisiones, igual que en cualquier otra inversión.
La gran ventaja de esta ruta es que el capital es potencialmente recuperable: al vencimiento del fondo recibes el valor de tus participaciones, que puede ser mayor o menor que lo que invertiste. Los rendimientos no están garantizados, y la mayoría de estos fondos tienen plazos de seis a diez años, así que el dinero queda inmovilizado más tiempo que los cinco años que exige el programa.
2. Donación a proyectos culturales (250,000 euros)
Consiste en aportar al menos 250,000 euros a proyectos de producción artística o de conservación del patrimonio cultural portugués aprobados por el área de cultura del gobierno. Es el monto más bajo del programa, pero se trata de una donación: el dinero no se recupera. Algunos inversionistas la prefieren porque el costo total es menor que el de las comisiones y el riesgo de un fondo de 500,000 euros, y porque no requiere dar seguimiento a una inversión durante años.
3. Investigación científica (500,000 euros)
Una aportación de al menos 500,000 euros a instituciones públicas o privadas de investigación científica integradas en el sistema científico portugués. Igual que la cultural, es una contribución que no se recupera, y por el monto es la menos utilizada.
4. Inversión en una empresa con creación de empleo (500,000 euros)
Invertir al menos 500,000 euros para constituir una sociedad comercial con sede en Portugal, o para capitalizar una existente, y crear o mantener al menos cinco empleos permanentes durante un mínimo de tres años. Tiene sentido para quien de verdad quiere operar un negocio en Portugal y está dispuesto a gestionarlo, con todo lo que implica en contratación, contabilidad y cumplimiento laboral.
5. Creación de diez empleos
La ARI también se otorga a quien crea al menos diez puestos de trabajo permanentes en Portugal, sin un monto mínimo de inversión. Es una ruta para empresarios con un proyecto operativo real, y la evaluación se centra en que los empleos existan y se mantengan.
Cómo elegir entre las opciones
Para la mayoría de las familias la decisión se reduce a dos preguntas: si quieren recuperar el capital y cuánto riesgo están dispuestas a asumir para lograrlo.
- Si quieres recuperar el capital, la ruta de fondos es la natural. Requiere más dinero al inicio y conlleva riesgo de mercado, pero al final del plazo recibes el valor de tu inversión.
- Si prefieres un costo conocido desde el inicio, la donación cultural de 250,000 euros te evita el riesgo de mercado, las comisiones y los años de seguimiento de un fondo, a cambio de que ese dinero no vuelve.
- Si ya tienes o planeas un negocio en Portugal, las rutas de empresa o empleo pueden alinear la residencia con un proyecto que harías de todas formas.
Si eliges la ruta de fondos, conviene analizar el fondo con el mismo rigor que cualquier otra inversión de largo plazo:
- Elegibilidad: que el fondo esté registrado ante la CMVM y cuente con la confirmación de que es apto para la ARI.
- Gestora y custodio: quién administra el fondo, qué historial tiene y qué banco custodia los activos.
- Comisiones: las consultoras reportan comisiones de suscripción de hasta 7.5%, de administración de 0.25% a 2.5% anual y de desempeño. Sobre 500,000 euros, la diferencia entre un fondo caro y uno eficiente puede sumar decenas de miles de euros en el plazo de la inversión.
- Plazo y salida: cuándo vence el fondo, si permite rescates anticipados y qué pasa si el plazo se extiende.
- Estrategia y diversificación: en qué invierte el fondo y cómo encaja con el resto de tu patrimonio.
- Moneda: la inversión está en euros. Si tus ingresos y tus gastos están en pesos, reales o dólares, el tipo de cambio afecta tu resultado tanto como el rendimiento del fondo.
El proceso y los plazos
El trámite tiene varias etapas:
- Obtener un número fiscal portugués (NIF) y abrir una cuenta bancaria en Portugal. Ambas cosas se pueden hacer a distancia con un representante.
- Hacer la inversión por la ruta elegida y reunir los comprobantes.
- Presentar la solicitud en línea ante la AIMA, con la documentación del inversionista y de los familiares: pasaportes, antecedentes penales, seguro médico y comprobantes de la inversión, entre otros.
- Acudir a la cita biométrica en Portugal.
- Recibir la tarjeta de residencia, válida por dos años.
En cuanto a los plazos, la AIMA heredó un rezago importante. Las consultoras reportan que el proceso completo toma al menos 12 meses y, en muchos casos, de 12 a 36 meses. En 2025 hubo esperas récord cercanas a 40 meses. El gobierno portugués dijo en octubre de 2025 que su objetivo era resolver los expedientes pendientes de golden visa durante 2026, pero conviene planear con un horizonte largo.
Cuánto cuesta, además de la inversión
Además del monto de la inversión, hay que considerar:
- Tasas de gobierno por persona. Según la tabla de la AIMA citada por las consultoras en 2026, son alrededor de 600 euros por la solicitud, más de 6,000 euros por la emisión de la primera tarjeta y más de 3,000 euros por cada renovación. Estas tasas se actualizan periódicamente y las fuentes no coinciden en las cifras exactas, así que conviene confirmarlas al momento de solicitar. Para una familia de cuatro, las tasas de los primeros cinco años pueden superar los 50,000 euros.
- Honorarios legales de un abogado en Portugal, que suelen cobrarse por familia.
- Traducciones, apostillas y seguro médico.
- Comisiones del fondo, si eliges esa ruta.
Quién puede incluirse en la solicitud
La golden visa cubre a la familia del inversionista en el mismo trámite:
- Cónyuge o pareja, incluidas las parejas del mismo sexo y las parejas de hecho con al menos dos años de convivencia.
- Hijos menores de 18 años.
- Hijos de 18 a 26 años que sean solteros, dependientes y estén estudiando.
- Padres dependientes del inversionista o de su cónyuge.
Cada familiar paga sus propias tasas, pero la inversión es una sola.
Residencia permanente y nacionalidad
A los cinco años puedes pedir la residencia permanente, con un nivel A2 de portugués, medios económicos suficientes y sin antecedentes penales graves.
La nacionalidad cambió con la Lei Orgânica 1/2026, publicada el 18 de mayo de 2026 y vigente desde el día siguiente. Antes bastaban cinco años de residencia legal para cualquier nacionalidad. Ahora:
- Los nacionales de países de la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa (CPLP), como Brasil, y de la Unión Europea necesitan siete años.
- Los nacionales de los demás países, incluidos casi todos los latinoamericanos de habla hispana, necesitan diez años.
- El plazo se cuenta desde la emisión del primer permiso de residencia, y ya no desde la solicitud. El tiempo de espera en la AIMA deja de contar.
- Se mantiene el requisito de portugués A2 y se agrega una evaluación de conocimientos sobre la cultura, la historia y el sistema político de Portugal.
Para quienes ya tenían la golden visa antes de la reforma, la forma de contar el tiempo acumulado sigue en disputa: los despachos portugueses no coinciden en la interpretación y hay una acción colectiva en curso. Si estás en ese caso, conviene que un abogado revise tu situación concreta.
Con estos plazos, un latinoamericano de habla hispana que invierte hoy debe pensar en un horizonte de unos 11 a 12 años hasta la nacionalidad, sumando el trámite inicial. Además, aunque la ARI solo exige 7 días al año, el proceso de naturalización evalúa la integración con Portugal, así que la presencia mínima podría no ser suficiente en la práctica. Por eso, para la mayoría de las familias la golden visa portuguesa funciona mejor como una residencia europea de respaldo que como una ruta rápida al pasaporte.
Lo que pasa con tus impuestos
Tener la golden visa no te convierte en residente fiscal portugués. La residencia fiscal en Portugal se activa, en términos generales, cuando pasas más de 183 días al año en el país o tienes ahí tu vivienda habitual. Si solo cumples la estancia mínima, sigues siendo residente fiscal en tu país.
Si en algún momento decides mudarte a Portugal, conviene saber que:
- El régimen de residente no habitual (NHR) cerró a nuevos solicitantes en 2024. Lo sustituyó el IFICI, que ofrece una tasa fija de 20% durante diez años sobre ciertos ingresos laborales, pero solo para profesionales altamente cualificados en actividades específicas. No cubre pensiones ni está pensado para quien vive de sus inversiones.
- Como residente fiscal portugués tributarías por tu renta mundial. Según las consultoras, los rendimientos de los fondos ARI pagan 14% para residentes fiscales en Portugal y están exentos para los no residentes, pero conviene confirmarlo para tu caso.
- Tu país de origen sigue importando. La inversión en un fondo portugués debe declararse en el país donde eres residente fiscal, y cada país tiene sus propias reglas para gravar inversiones en el extranjero. Varios países latinoamericanos, como México, tienen convenios con Portugal para evitar la doble imposición, que definen qué país grava cada tipo de ingreso.
Qué conviene revisar antes de decidir
- Define el objetivo. Si buscas una residencia europea de respaldo con poca presencia física, la golden visa portuguesa cumple bien esa función. Si tu prioridad es un pasaporte europeo en pocos años, existen otras rutas, como la vía iberoamericana en España, que exige vivir en el país pero reduce el plazo a dos años de residencia.
- Elige la ruta según tu relación con el capital. Recuperable con riesgo (fondos), costo cerrado sin retorno (donación) o un negocio que de todas formas harías (empresa o empleo).
- Evalúa el fondo como una inversión más de tu patrimonio, con atención a las comisiones, el plazo real de salida y el riesgo cambiario.
- Planea con un horizonte largo. Entre el trámite, los cinco años de inversión y el plazo real de los fondos, el dinero puede quedar comprometido entre seis y diez años.
- Revisa tu situación fiscal en ambos países antes de invertir, sobre todo si contemplas mudarte en algún momento.
Si estás considerando la golden visa de Portugal y quieres entender cómo encaja con el resto de tu patrimonio y tus impuestos, platiquemos.
Fuentes: Lei n.º 56/2023 ("Mais Habitação"), sobre la eliminación de las inversiones inmobiliarias y la transferencia de capital; Lei Orgânica n.º 1/2026, Diário da República n.º 95/2026, Série I, 18 de mayo de 2026; Lexidy (mayo de 2026) e Immigrant Invest sobre la reforma de la ley de nacionalidad; Global Citizen Solutions sobre el cómputo del tiempo para titulares actuales; Immigrant Invest Portugal (marzo de 2026) sobre rutas, tiempos de la AIMA, tasas, comisiones de fondos y familiares elegibles; Portugal Panorama (febrero de 2026) sobre los cambios al programa; Skybound Wealth e Immigrant Invest Portugal sobre el régimen IFICI; Secretaría de Relaciones Exteriores de México, base de tratados, sobre el convenio México–Portugal. Material informativo; no constituye asesoría fiscal, legal ni migratoria personalizada.